¿Un pacto oscuro? Tal vez… pero definitivamente una figura inolvidable.
Liliana Vess, la icónica nigromante de Magic: The Gathering, cobra vida en esta figura Youtooz de 13,2 cm repleta de detalles: fuego violeta en sus manos, vestuario elegante y una presencia que impone. Ideal para coleccionistas y seguidores del lado más oscuro del Multiverso. ¡Incluye empaque premium y protección a medida!
Pago Seguro
Envío en 24-72h para productos en stock.
Envío gratuito a partir de 75€ de pedido*
¡No hicimos ningún pacto... pero Liliana ya está aquí!
La reina de la necromancia y la oscuridad, Liliana Vess, se une al plano de Youtooz con una figura espectacularmente detallada. Con 13,2 cm de altura, desciende una escalera antigua dentro de una necrópolis olvidada, rodeada de llamas púrpuras mágicas que brotan de sus palmas con elegancia letal.
Su rostro está adornado con patrones blancos finos, mientras su larga melena negra fluye libre bajo una diadema dorada cuidadosamente esculpida. Lleva un vestido largo en tonos púrpura que cae desde sus hombros y se arrastra tras ella, acompañado de botas hasta el muslo con cordones y un collar dorado con cola de plumas que agrega un aire regio a su porte sombrío. Brazaletes de joyas blancas y un cinturón a juego completan el diseño.
Altura: 13,2 cm
Material: vinilo de alta calidad
Estilo: fuego violeta, vestuario gótico elegante
Postura: descendiendo escaleras en una necrópolis
Diseño fiel al personaje de Magic
Exterior: llamas púrpuras ante picos sombríos y una luna llena
Interior: fondo negro con moteado granate ascendente
Funda protectora mate con relieve: escena oscura con agujas flotantes y rocas escarpadas
Ventana frontal transparente: perfecta para exhibición
Incluye protector de plástico personalizado para envío seguro
Fans de Magic: The Gathering
Seguidores de Liliana Vess y la nigromancia
Coleccionistas de figuras oscuras o místicas
Regalos únicos con estética gótica y poderosa
Haz tuyo este coleccionable de Liliana Youtooz y lleva el poder de la magia oscura a tu vitrina. ¿Quién necesita un pacto cuando puedes tenerla a ella?